
Ni soy feliz ni quiero serlo, me sorprende mi impresionante capacidad de aguante.
Sigo enamorada de ti y ya ni siquiera eres como antes, como me gustabas a mí,
Sigues sabiendo arreglarlo con abrazos, porque sabes que soy jodidamente dependiente de ellos.
Y hoy me siento tan vacía que noto que no hay nadie a mi alrededor, y tú no estás aquí, como de costumbre tú no estas aquí.
Nunca estás cuando verdaderamente me haces falta,nunca has dado nada por mí y yo te seguiría aunque sé que sería un puto suicidio.
Odio que siempre sepas arreglarlo todo y odio que solo sea capaz de odiarte cuando no te tengo delante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario