Todos dijimos alguna vez en nuestra vida que nada ni nadie nos haría cambiar, que nada podría cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de vestir, nuestra forma de hablar.
Yo también lo dije alguna vez, pero me ha pasado como con la mayoría de cosas que he dicho, me has roto los esquemas. Y si cambiar fuese la única forma de estar contigo te dejaría entrar en mi armario y escojer mi ropa, te dejaría que cambiases todos y cada uno de mis pensamientos si eso implicase verme caminando de la mano contigo un día cualquiera.
Vendería mi alma porque nos empapasemos juntos los días de lluvia y porque nos besasemos en cada portal, en cada semáforo en rojo.

Sabes que puedes contar conmigo, el día que estés roto estaré aquí como todos los días de mi vida esperando a que abrás los ojos y te des cuenta de que te quiero como nadie te podrá querer nunca.
Yo también lo dije alguna vez, pero me ha pasado como con la mayoría de cosas que he dicho, me has roto los esquemas. Y si cambiar fuese la única forma de estar contigo te dejaría entrar en mi armario y escojer mi ropa, te dejaría que cambiases todos y cada uno de mis pensamientos si eso implicase verme caminando de la mano contigo un día cualquiera.
Vendería mi alma porque nos empapasemos juntos los días de lluvia y porque nos besasemos en cada portal, en cada semáforo en rojo.

Sabes que puedes contar conmigo, el día que estés roto estaré aquí como todos los días de mi vida esperando a que abrás los ojos y te des cuenta de que te quiero como nadie te podrá querer nunca.
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